Mourinho insinúa, provoca, tira la piedra... pero Pep nunca se la devuelve, y hace bien. Si lo hiciera entraría en el terreno del portugués y ahí el de Santpedor tiene todas las de perder. Pep lo tiene muy claro: "No tengo nada que decir".
Donde sí tenía algo que decir es en el tema doping. En este caso se rebasó el límite permitido y Guardiola saltó a la yugular para descargar toda la tensión acumulada debido a toda la basura que se está vertiendo en contra del club catalán.
Recordemos que Juan Antonio Alcalá aseguró, en el 'Partido de las 12', que una fuente suya del Real Madrid, de total confianza, sospechaba que los jugadores del Barça se dopaban por trabajar con "médicos de dudosa reputación".
Aquí está la bendita reacción de Pep: "Cada uno ha dado su versión y ambos discrepan (COPE y R. Madrid), así que cuando se pongan de acuerdo ya nos lo dirán. Y me refiero a Florentino Pérez porque él es el máximo responsable del Real Madrid, él, no el utillero".
Totalmente de acuerdo con Pep. ¿Por qué el Madrid no denunció también a la Cope? Es muy grave acusar a alguien pero es igualmente grave acusar a alguien en nombre de otro. Sorprende que Florentino llamase a Sandro Rosell minutos antes de que Freixa diera el comunicado oficial de la demanda a la Cope teniendo todo el día anterior. En los corrillos periodísticos la cosa está muy clara, ¿adivinan de quien se dice que filtró la información?
Lo más bueno de todo es que ahora un socio del Real Madrid, Rafael García Bernal, ha demandado a Guardiola por referirse a Florentino por el escabroso tema del doping. Todo este asunto es muy lamentable y traerá cola.
Está claro que Rafael, el mismo que demandó a Quim Doménech por pasearse por Madrid con una manita blaugrana de chocolate, no se ha enterado de nada: 'Barcelonitis' (incluso Santi Nolla defiende a Guardiola).
Guardiola no quería el Bernabéu
Rosell y Guardiola
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