sábado, 12 de febrero de 2011

Guardiola no quería el Bernabéu



Finalmente la final de la Copa del Rey 2011 ya tiene estadio, será en Valencia, como hace dos años cuando el Barça se convirtió en el rey de Copas al ganarle la final al Athletic por 4-1. Con esta, ya será la novena ocasión que se celebre la final en Mestalla, un estadio con una capacidad de 55.000 localidades. Barça y Madrid ya han pedido, cada uno, 20.000 entradas pero seguro que hubiesen podido agotar 50.000 o más porque es la final soñada, el partido que nadie se quiere perder.

Es el encuentro más grande del año, puede tener incluso más repercusión que la final de la Champions League porque se enfrentan a un partido los rivales eternos, los dos actuales clubes más importantes del mundo. Sin duda va a tener una cobertura mediática brutal, podremos ver el duelo de los dos mejores jugadores del mundo (Messi-Cristiano) y de los dos mejores entrenadores del planeta (Guardiola-Mourinho) y quien gane, título directo. Emoción, tensión, lucha, estrategia, magia, taquicardia, pulsaciones altas... todo junto en una noche que promete.

La rivalidad entre ambas aficiones se contagiará sobre el campo y el espectáculo subirá hasta límites desconocidos cuando se produzca algún tipo de pique entre los jugadores... sólo valdrá la victoria, todo lo que no sea ganar será un varapalo muy duro para ambos equipos.

Es un partido de máximo riesgo, no por las trifulcas que puedan haber entre ambas aficiones, que también, sino porque puede ser la victoria más dulce y a la vez la noche más negra de los últimos años, cara o cruz, la ilusión está bien repartida.

"El equipo no deja de sorprenderme"

No hay comentarios:

Publicar un comentario