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martes, 8 de octubre de 2013

Bourousis, la guinda del pastel


El primer título de la temporada se lo ha llevado el conjunto más en forma del año pasado, el Madrid de Laso, con dos retoques, sigue en la senda del triunfo y con un grupo aún más sólido. El Olympiacos, reciente campeón de la Copa Intercontinental, fue el único que pudo parar el vendaval vikingo (Final Four), también el Barça en la Copa del Rey, pero en ambos casos se necesitó inspiración divina, la misma que tuvo Spanoulis en el Eurobasket de Eslovenia para liderar a Grecia y derrotar a España.

La Supercopa 2013 ha viajado hasta la capital del Reino, el Madrid volvió a ganar a su eterno y máximo rival en la final: Mirotic le hizo un traje a medida a Nachbar, el mejor perímetro del continente no tuvo piedad desde la línea de triple y Chacho MVP estuvo brillante en la dirección de juego. Hasta la fecha tan sólo había un "pero" al equipo merengue: su juego interior.

La temporada 2013/2014 empieza con un Madrid superlativo y con las deficiencias en el poste bajo solucionadas con el gigante Bourousis (29 años). El pívot heleno de 2'10 es la pieza perfecta para un equipo que quiere hacer historia. Los centímetros de menos respecto a otros rivales quedan compensados con corpulencia y carácter, además es más rápido que Begic (rapidez, condición indispensable en un Madrid eléctrico donde el balance defensa-ataque es fugaz) y encima tiene un buen tiro de tres. El cambio Bourousis por Begic son todo ventajas, Ioannis viene con el hambre de ganar la Euroliga por primera vez en su larga y dilatada carrera, experiencia y ambición, buena combinación. Mismo grupo, ahora sin fisuras, porque al crack heleno lo acompaña el gigante tunecino Salah Mejri (2'17) jugador revelación y máximo taponador de la pasada Liga ACB con el Obradoiro.


El Madrid asusta, los hombres de Laso ya juegan de memoria con un perímetro de ensueño: Chacho, Llull, Draper, Carroll y Rudy. Ahora, en el juego interior está el poeta Mirotic y sus secuaces, tipos duros de verdad, sin medias tintas, los encargados del trabajo sucio: Reyes, Slaughter, Bourousis y Mejri. Este Madrid ya no presenta debilidades, es un bunker inexpugnable a prueba de ¿bombas?

La Bomba Navarro no apareció en la Supercopa pero su regreso es inminente, es un jugador único y si se encuentra al 100% el Madrid no tiene nada asegurado, además estará bien respaldado por la garra de Sada, la dirección de Marcelinho, la experiencia de Nachbar y la superioridad de Papanikolaou y Tomic.

Las espadas siguen en todo lo alto, se ganó una batalla pero ni mucho menos la guerra. El Madrid parte como favorito para ganarlo todo, el Barça le sigue de cerca, nos espera un año apasionante de enfrentamientos entre los dos colosos de España.

PD: Tras perder la final del año pasado el equipo lo tiene muy claro, quieren la Euroliga sí o sí, la espina clavada de Laso & Company. No será fácil, Diamantidis, Spanoulis, Obradovic, Barça y CSKA en el camino.

 Tomic, Lampe y el juego interior del Madrid

Felipón guía al Madrid a la final tras 18 años de ausencia

All in for Ante Tomic

De Brent Scott a Pete Mickeal

El Eurobasket de Tony Parker

Popovich y Pascual / Spoelstra y Laso

Llull: "El Bernabéu también aplaudió a Ronaldinho"

... Y con Oleson llegó el equilibrio

Lewandowski y Navarro: Prozac azulgrana

Vivir sin Navarro

Navarro in his house

Barça Regal y Diamantidis

lunes, 13 de mayo de 2013

Bartzokas, Spanoulis y Hines se cargan al Madrid



El Olympiacos ha hecho historia, llegó a la Final Four como el último en discordia y se ha llevado el máximo cetro continental superando a los dos grandes favoritos: CSKA y Madrid.

Tras la gloriosa época del Maccabi (2004 y 2005) otro conjunto se apunta a la moda de ganar dos Euroligas de forma consecutiva, algo quimérico e impensable en un baloncesto europeo dónde la igualdad es máxima.

La segunda consecutiva y la tercera en la historia de un club que, en la última década, ha vivido a la sombra del Panathinaikos, su máximo rival. Ahora las tornas han cambiado.


Todo parecía decidido al finalizar el primer cuarto, los hombres de Laso empezaron rayando la perfección con su habitual juego vertiginoso y bombardeando la canasta rival sin parar con un altísimo acierto desde la línea de triple. Torbellino "non stop" hasta llegar al 10-27 y con Rudy liderando el cotarro.

Una vez llegados a este punto, a partir del segundo periodo, empezó la clase magistral de Bartzokas con una espléndida gestión de su plantilla y poniendo en práctica una defensa infernal en la que Hines maravilló hasta límites insospechados, tal y como hizo en semifinales. Pero Antic anotó un triple inverosímil (13-27) y a partir de ahí el coraje y el corazón del conjunto heleno entró en acción.

Poco a poco el Olympiacos fue recortando las distancias, los tiradores del Madrid ya no encontraban buenas situaciones de tiro y en el poste bajo, Hines, con su 1´98, era el jefe absoluto, y ni siquiera los 2'17 de Begic intimidaron al jugador total (Hines).

Se llegó al descanso con 37-41 para el 'Laso Team', y aunque Spanoulis estaba desaparecido en combate, Law le cubrió bien las espaldas en su ausencia.

Todo estaba en el aire y en la reanudación Spanoulis decidió que ya había llegado su momento: tres triples consecutivos al iniciar el tercer periodo para empezar a meter el miedo en el cuerpo de los madrileños. Rudy no se rendía, ni mucho menos, y continuó con su particular recital, aunque tan sólo le apoyaban Sergio Llull y el Chacho. Suárez-Begic-Slaughter-Mirotic-Reyes... todos ellos cayeron en las redes de la espectacular defensa de Bartzokas.

Aún así se llegó al último periodo con empate 61-61, y por increíble que parezca, los griegos anotaron 40 puntos en 10 minutos para acabar llevándose la final por 100-88.

Laso puso toda la carne en el asador al inicio del último periodo mientras su rival se guardó a Spanoulis en los dos primeros minutos del desenlace. La jugada le salió perfecta al míster heleno, porque de esta manera su máxima estrella pudo descansar, coger energía, y mientras, los hombres en pista respondieron a las mil maravillas con una estupenda circulación de balón y triples providenciales. Sloukas y Perperoglou no fallaron y el Madrid empezó a ir a remolque.

Jaycee Carroll, el gran ausente de la Final Four, apareció con un triple marca de la casa para aproximar a su conjunto (70-67) pero la respuesta de Perperoglou fue instantánea (73-67), los helenos estaban "on fire" y un triple desde casi el medio campo de Vassilis Spanoulis acabó de rematar al favorito.

La clave de la final estuvo en la defensa de Bartzokas, con Hines impartiendo justicia, y en un ataque espectacular con una espléndida circulación de la pelota gracias al comandante Spanoulis. Hasta seis jugadores del Olympiacos acabaron con dobles dígitos en anotación: Law (20p), Spanoulis (22p), Hines (12p), Antic (10), Perperoglou (10) y Sloukas (11). Por parte del Madrid tan sólo lo consiguieron tres: Rudy (21p), Llull (14p) y Chacho (17p).

El Madrid echó en falta a Mirotic y Carroll y volvió a evidenciar que necesita un pívot de garantías.



Ríndámonos al actual dominador del viejo continente: OLYMPIACOS.


sábado, 11 de mayo de 2013

Felipón guía al Madrid a la final tras 18 años de ausencia


Batalla épica entre los dos eternos rivales en un choque cargado de alternativas, tanto en el marcador como en el dominio de la situación. Barça y Madrid nos brindaron un maravilloso espectáculo en las semifinales de la Final Four de Londres 2013 en un pabellón idílico pero a la vez desaprovechado por el alto precio de las entradas. Tras la surrealista e inexplicable primera semifinal entre el CSKA y el Olympiacos, los dos grandes de España subieron el listón para ofrecernos una guerra de trincheras con un final incierto, digno espectáculo de una Final Four.

Siempre había respuesta del equipo que iba a remolque a la espera de que su rival hiciera lo propio con una nueva alternativa. El primer periodo fue de los azulgranas con un dominio total de todas las facetas: liderados por la dirección de Marcelinho, impusieron el ritmo lento de basket control que tanto necesitaban los chicos de Pascual para mantener amordazado el vendaval madridista, controlaron el rebote y jugaron para Tomic bien cerca del aro para que rematara la faena con su exquisita calidad.

En el segundo cuarto las tornas cambiaron, el Madrid impuso su ritmo endiablado con finalizaciones rápidas en ataque y a la vez con el control del rebote ofensivo para conseguir segundas opciones. Además Sergio Llull dio un recital desde la línea de triple para despegar a los suyos en el marcador y para acabar por delante al llegar al descanso.

En la reanudación, otra vez, los papeles se intercambiaron, y el Barça volvía a sacar la cabeza con una defensa asfixiante y sin fisuras, mientras, en ataque, con Navarro anulado, Tomic seguía haciendo de las suyas. Las sensaciones eran inmejorables para los catalanes, e incluso Jawai, con el pie destrozado, entró a pista para dar descanso al pívot croata.

En el último periodo cada balón era una lucha constante y las defensas de ambos conjuntos funcionaban a la perfección achicando los espacios pero todo parecía ir de cara para los intereses blaugranas. Parecía que era la noche de Pascual y los suyos tras un triple de Ingles y un triplazo al límite de la posesión de Marcelinho contra tablero y a la pata coja.

Quedaban 6 minutos para finalizar la batalla y el Barça ganaba de 7, pero en ese instante se fundieron los plomos de un conjunto exhausto y que echó en falta a Mickeal y a un muy decepcionante Lorbek (el pianista fue una parodia de lo que llegó a ser en sus tiempos de gloria). Mientras, en el bando contrario surgió Felipón para convertirse en el gran héroe de la velada con canastas y rebotes providenciales.

Tomic estaba exhausto y no pudo parar la furia de Espartaco, mientras, en ataque, se obcecaron en jugar  un Pick 'n roll con el pívot croata demasiado lejos de la canasta, esa fue la definitiva sentencia de muerte.

Jasikevicius, un experto en la Final Four, tampoco supo jugar bien los minutos cruciales, cuando todo se decidía por pequeños detalles, y ahí el Madrid estuvo pletórico por la gran lucha de Reyes. Un Reyes inmortal  y con un imán para atrapar el balón entre 10 mil brazos bajo una presión brutal. El peso de la historia fue superado por el desparpajo merengue pese a la inoperancia de Carroll y Rudy Fernández.

"La experiencia es un grado" me comentó Rodrigo de La Fuente en el avión a primera hora de la mañana en referencia al Barça... pero, paradojas de la vida, al final decidió el oficio y la experiencia de Felipón.

Final de la Euroliga: Real Madrid vs Olympiacos, la misma final de hace 18 años, el último máximo título continental del conjunto blanco data de aquel 1995, con Sabonis liderando en la cancha de juego y con Obradovic dirigiendo desde el banquillo.

Nada que reprochar al conjunto blaugrana, dieron la cara, se vaciaron y lucharon hasta el final. Tenían a cinco jugadores tocados y la ausencia de Jawai fue determinante (tan sólo disputó apenas dos minutos). Aunque quizás sí que hay algo que no encaja... Lorbek, el jugador mejor pagado de la plantilla dio vergüenza en el partido clave para demostrar el porqué de su status.

Ahora 'El Pianista' está en el punto de mira.

Tomic, Lampe y el juego interior del Madrid

lunes, 3 de mayo de 2010

Cuentas pendientes



La Final Four de 1996, disputada en París, será siempre recordada por el tapón de Vrankovic a Montero. Sin duda, representa la derrota más amarga de toda la historia del básquet blaugrana. Quedaban 5 segundos cuando el Barça recuperó la pelota después de que Giannakis se cayera al suelo. Montero, en contraataque, recibió el balón para meter la canasta que daría por primera vez la ansiada copa de Europa pero Vrankovic, en un sprint increíble, taponó la bandeja del jugador español.

Cuando el Barça recuperó la pelota, el cronómetro dejó de contar para que los griegos tuvieran la posibilidad de otro ataque en caso de canasta blaugrana. Por otra parte, el tapón fue ilegal ya que el balón había tocado antes el tablero. Las dos irregularidades fueron tan flagrantes que la propia FIBA manifestó que el Barcelona era el ganador ’moral’ de la competición. ¿Sirvió de consuelo? Por supuesto que no, pero se demostró la increíble presión que había para que el Panathinaikos ganase. Hasta entonces ningún equipo griego había ganado la copa de Europa y en los dos últimos años la habían ganado Joventut y Real Madrid justamente contra otro equipo heleno, el Olympiakos.

Ese año el Panathinaikos apostó fuerte para la consecución del máximo título continental. Construyeron un equipo campeón bajo la batuta del gran Bozidar Maljkovic con jugadores consagrados como Dominique Wilkins. La retirada del mítico Giannakis añadía aún más presión para que los griegos se hicieran con el triunfo final.

Este año, por el contrario, el Barcelona tiene la gran oportunidad de desquitarse de ese infausto recuerdo y de paso vengarse de otras cuentas pendientes.

La ‘Final Four’ 2010 se disputa en París y el Barça parte como gran favorito con una plantilla muy competitiva y un juego de equipo espectacular. En el ‘Top 16’ eliminó al Panathinaikos ganándolos en su propio feudo de manera incontestable. En las semifinales de la Final Four se enfrentarán al todopoderoso CSKA de Moscú, verdugo en Praga 2006 y Berlín 2009 en otras sendas semifinales. Si pasan a la final, lo más seguro es que se encuentren al Olympiakos de Papaloukas y Childress dirigido por el gran Giannakis, ahora entrenador. En 1997 el propio Olympiakos privó al Barcelona de conseguir el trofeo continental en una final en que los griegos fueron claramente superiores.


Si el Barça logra ganar los dos partidos, podrá encumbrar a sus antecesores. Ganar la Euroliga en París sería un buen homenaje para aquel equipo del ’96 donde sobresalían Karnisovas, Xavi Fernández y Galilea. En 1991 también jugaron la final en París pero en ese caso la Jugoplastika de Toni Kukoc pudo con el Barça de Epi, Solozábal y Norris.


El Barça es el equipo con más Final Fours disputadas (diez participaciones) aunque tan solo luce una en sus vitrinas. Con esta ya será la undécima. La ansiedad histórica de no haber ganado ninguna quedó saldada en 2003 con la victoria en el Palau Sant Jordi sobre la Benetton de Treviso. Jasikevicius, Navarro, Bodiroga, Fucka y Dueñas. Parecía imposible volver a tener un quinteto tan bueno pero este año con: Ricky, Navarro, Mickeal, Lorbek y Vázquez se puede volver a repetir la hazaña. Si alguien se merece ganar este trofeo es el equipo catalán pero a un partido puede pasar de todo y no está asegurado nada. El margen de error es mínimo, veremos cómo se desenvuelven los pupilos de Xavi Pascual, la emoción está servida.

Barça Regal y Diamantidis

All in for Ante Tomic