jueves, 7 de marzo de 2013

Correr y Murakami



Si estás empezando a correr, o si todavía no te has decidido pero quieres ponerte en acción, no lo dudes, dirígete a tu librería más cercana y cómprate el ensayo que publicó Haruki Murakami en 2007: 'De qué hablo cuando hablo de correr' (en España está disponible desde el 2010). Es el empujón definitivo para comprarte una zapatillas de running y conquistar la carretera.

No es un libro de autoayuda ni tampoco está reservado a los corredores novatos, es más, cualquier lector puede disfrutar de esta peculiar autobiografía, la historia del escritor japonés más conocido y mediático de la actualidad.

En esta pieza Murakami transmite los valores y las ventajas de ir a correr cada día, y lo hace desde su particular experiencia a través de nueve relatos autobiográficos. Correr es un estilo de vida, "Corro, luego existo", y Murakami relaciona intrínsecamente el entrenamiento físico diario con el arte de escribir.

La empatía del lector con el escritor es máxima, y si estás empezando a correr aún más. Los relatos son cambios trascendentales en la vida de Haruki más el sufrimiento que eso conlleva, y gran parte del sufrimiento relatado transcurre mientras llega al límite de sus capacidades físicas. Su lectura es un apoyo moral básico para los principiantes como yo aunque hay ciertos sentimientos que sólo pueden llegar a entender los corredores profesionales, y es que Haruki, el animal, acaba realizando ultramaratones de 100 km, 12 horas non stop, de locos.

Aunque no siempre fue un deportista, tras acabar los estudios universitarios montó un club de Jazz y su vida era de todo menos sana. Cada día se fumaba 60 cigarrillos y se pasaba todo el día detrás del mostrador atendiendo a los clientes, fumando y bebiendo. A los 30, tras 10 años dirigiendo el club, decidió hacerse escritor, y compaginó ambas cosas, aunque cuando cumplió 33, la edad de Cristo, cerró el chiringuito y se dedicó 100% a la escritura. Una cosa llevó a la otra y tomó dos decisiones muy importantes: dejar de fumar y entrenarse cada día para llegar a participar en maratones.

Y así transcurren los relatos de estas memorias, la metamorfosis de un hombre que alcanza la plenitud a partir de experimentar físicamente la superación de sus propios límites. Ahora mismo Haruki tiene 64 años y en su haber cuenta con innumerables maratones, triatlones y algún que otro ultramaratón.



PD: Correr le cambió la vida y ya tiene claro el mensaje que le gustaría en su lápida para descansar en la paz eterna: "Haruki Murakami, escritor y corredor: Al menos nunca caminó".

('De qué hablo cuando hablo de correr' Tusquets Editores 2011, Haruki Murakami)

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