El Barça Regal de Xavi Pascual sigue su particular camino evolutivo, y en apenas cinco días hemos podido presenciar lo peor y lo mejor de un equipo fascinante, capaz de arrastrarse en Vitoria dando una imagen lamentable, y capaz de endosarle una soberana paliza histórica a uno de los favoritos de la máxima competición europea y en su casa, donde más duele.
Cada partido es un mundo pero sin duda la derrota ante el Caja Laboral escoció y mucho a un equipo campeón y que a día de hoy, tras disputar seis jornadas, no está ni clasificado para disputar la Copa del Rey. En Europa la situación es bien distinta, el camino de momento es inmaculado, (ya venían picados de Vitoria), y en la quinta jornada se ha dado el golpe definitivo para demostrar que este Barça de Pascual va muy en serio.
¿Cómo explicar tanta diferencia en tan pocos días? muy fácil, actitud y una excelente defensa. La actuación de los pívots del Barça frente al equipo de Ivanovic fue de risa, como la actitud general del equipo, la intensidad no era óptima y en demasiados ataques los locales tuvieron segundas opciones.
A veces las cifras esclarecen las dudas y en este caso así es: los vitorianos capturaron 39 rebotes (27 en defensa y 12 en ataque) en cambio los chicos de Pascual se quedaron en 25 rebotes (18 en defensa y 7 en ataque). Contra el CSKA la historia fue muy distinta, esta vez sí, Tomic y Jawai hicieron bien su trabajo defensivo, intimidando, cerrando espacios y capturando el rebote, y el equipo acabó con 37 en total, 12 rebotes más que en el descalabro de Vitoria.
Sin duda no sólo fue trabajo de los pívots la importante y apabullante victoria blaugrana en Rusia por 60-81. Marcelinho está demostrando que es el base que todos soñábamos que podía ser cuando fichó por el Barça, y el carácter de Mickeal volvió a inflar de coraje los pulmones de unos guerreros enrabietados por el mal arranque en la competición casera. El ataque fue fluido, con sentido y equilibrado, jugando con exteriores e interiores, aunque la clave de la gran superioridad blaugrana fue la excelente exhibición de Navarro. La 'Bomba' brilló en su máximo esplendor y estuvo bien secundado por Lorbek, el otro hombre franquicia.
Batman y Robin (Navarro-Lorbek) respondieron a la gran cita y el Barça deja claro que con un excelente tejido defensivo puede anular a cualquier equipo, incluso desnudarlo en su propio feudo.
Cuentas pendientes
No hay comentarios:
Publicar un comentario