
Este miércoles, en el Trofeo Joan Gamper, donde el Barça se presentará de manera oficial delante de su afición, se puede resolver definitivamente el caso 'Ibrahimovic'. Galliani ha confesado que les interesa y según las últimas informaciones, el cub milanista ya ha llegado a un acuerdo con el delantero sueco. Ahora queda lo más difícil, negociar con el club blaugrana el traspaso o la cesión de su estrella.
Zlatan Ibrahimovic llegó el pasado verano a Can Barça después de una ardua negociación con el Inter para acabar realizando el famoso cambio de cromos con Eto’o. De antemano, ya se sabía que Ibra no tenía la movilidad y la capacidad de presión defensiva del camerunés pero se confiaba en él para llevar a cabo otras misiones.
Técnicamente, el sueco es un jugador superdotado y con su llegada se esperaba una buena combinación al primer toque al lado de Iniesta, Messi y Xavi. La temporada empezó bien pero a mitad del curso entró en una espiral negativa que le acabó relegando al banquillo. Y eso que Guardiola tuvo paciencia, pero al final Ibra se convirtió en un estorbo.
Con el nuevo sistema (4-2-3-1), en el que Messi jugaba por el medio, el sueco trababa las jugadas y no dejaba que el argentino resolviera bien. En su lugar apareció Bojan y el equipo lo agradeció. Desde que entró en la espiral negativa, el ex del Inter se obsesionó con los pases de tacón, era incapaz de ejecutar con garantías un 1 contra 1 y le pitaban fueras de juego reiteradamente.
Es verdad que marcó en momentos importantes pero en la semifinal contra el Inter se le vio desubicado y sin ninguna actitud, algo sorprendente al tratarse de la Champions, su gran reto. Aparte de combinarse bien al primer toque con sus compañeros, se le exigía que hiciera de ‘hombre boya’ y que chutara mucho más a portería, pero se obsesionó con el ‘taconcito’.
Su marcha al Milan podría ser una buena noticia para el equipo catalán. Tener a un mega crack que cobra 12 millones de euros en el banquillo no tiene mucha lógica y además su carácter arisco no acompaña a pensar que no habrá problemas si no juega. Si al final se queda, Pep tendrá que recuperarlo para la causa y hacerle entender de una vez por todas los movimientos precisos para encajar en el sistema. La plantilla del Barcelona es corta pero lo primordial es la armonía sobre el campo y dentro del vestuario.
La enésima reválida de Ibrahimovic
La enésima reválida de Ibrahimovic



